Río Juramento - General Güemes

Portico donde se Juró la Bandera. Bandera hizada en 1953.

Portal

El Portal se encuentra a 40 kilometros de la ciudad de General Güemes.

Acto del 20 de Junio

A 200 años de la Jura de Fidelidad se realizó el acto con autoridades provinciales.

Los Infernales

La Presencia de los Infernales en los Actos centrales del 20 de Junio.

Nuestra Enseña Patria

En Río Juramento. Orgullo de los Güemenses.

Mostrando entradas con la etiqueta Monumentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monumentos. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2015

La Comisión de Revisión Histórica del departamento se propone crear un museo.

Pondrán en valor los hechos históricos del Valle de Siancas.
La Comisión de Revisión Histórica del departamento se propone crear un museo.
Con miras al bicentenario de nuestra independencia, que tendrá lugar el 9 de julio de 2016, la Comisión de Revisión Histórica del departamento de General Gemes planifica diversas actividades tendientes a revalorizar algunos hechos históricos que tuvieron lugar en la zona y que fueron fundamentales para aquel grito de libertad.
Cabe señalar que con las celebraciones del año que viene se cerrará el ciclo histórico denominado Década del Bicentenario, que fue implementado por el Gobierno de la Nación.
Escaramuzas, batallas, reuniones y planificación de estrategias forman parte de este conjunto de acontecimientos que permitieron la llegada de los representantes de las distintas provincias a Tucumán para que el congreso independentista se pudiera desarrollar sin ningún tipo de amenaza.
"Hay tantas pequeñas cosas que solo se conocen a nivel local pero que fueron tan importantes para todo un país, que tenemos casi la obligación de darlas a conocer. Por ejemplo, si Gemes no se hubiera reunido con Pueyrredón en Cobos, la planificación de la defensa de la frontera norte no se hubiera realizado. Y sin ese escudo protector Tucumán hubiera estado bajo riesgo y no hubiera tenido lugar el Congreso. Así como éste, hay varios hechos que fueron determinantes para nuestra independencia", expresó Víctor Hugo Díaz, miembro de la comisión.
La Comisión de Revisión nació con el objetivo principal de retomar las investigaciones realizadas por el ya desaparecido y recordado historiador salteño Luis Colmenares, quien en base a sus investigaciones aseguraba que la bandera celeste y blanca nació en forma oficial como símbolo nacional en las márgenes del río Pasaje, hoy Juramento, un 13 de febrero de 1813.
"Si bien ese fue y seguirá siendo nuestro objetivo central, ahora estamos abiertos a otros hechos que deben ser revisados para darles el lugar que se merecen en la historia argentina", declaró a su turno el profesor Héctor Núñez, también integrante de la comisión.
El primer paso para comenzar a armar este calendario de hechos históricos ya fue dado con las reuniones mantenidas con los intendentes de los tres municipios del departamento Gemes, en busca de apoyo para alcanzar los objetivos.
La falta de un espacio donde se pueda guardar, consultar y revivir la historia local, pone en riesgo todo un pasado del Valle de Siancas.
Por esa razón se consensuó crear un museo histórico, para lo cual la Comisión de Revisión logró el compromiso del intendente de Gemes, Daniel Segura, de cederles un espacio dentro del Teatro de la Ciudad, el que aún se encuentra en construcción.
"Es importantísimo que podamos abrir un museo. Hay tantas cosas que existen y la comunidad desconoce. Esta es una gran oportunidad de poner a buen resguardo nuestra historia", finalizó Núñez.
Fuente: El Tribuno 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Un día como hoy, nació la Bandera y se juró obediencia a la Asamblea del año XIII


El 13 de febrero de 1813 en el río Pasaje se juró obediencia a la Asamblea del Año XIII y nació la Bandera Nacional. Desde 1959, la Cátedra de Historia de Humanidades de Salta, divulga el sentido de la ceremonia del Juramento.
 A las cinco de la tarde del 10 de febrero de 1813, el Ejército del Norte al mando del general Manuel Belgrano, 
terminó de cruzar el río Pasaje. Luego, las tropas permanecieron en el lugar hasta el 13. Ese día a la mañana, el ge­neral Belgrano se preparó para presidir un acto solemne. El historiador Alberto Cajal ilustra la escena: “Es un 
13 de febrero colmado de luz. Como alineadas, informes pirámides, los cerros verdes perfilan su original arqui­
tectura circundando el angosto valle. 

Belleza en los chañares; bellezas en los talas salpicados de perlas amarillas; belleza en la rigidez de los erizados cactus; belleza en la aérea danza de Pilpintos que vuelan sobre las playas del río. Y por encima de la tierra, la belleza armónica del cielo norteño, el silencio y la paz”.

Más adelante Cajal describe detalles de la ceremonia juramental: “Expec­tativas en las filas al verse sacar la ban­
dera guardada en la tienda del Gene­ral. La conduce Díaz Vélez, quien avanza entre Belgrano y el coronel Martín Rodríguez. Tras ella un enér­gico rimar de pasos al compás de acordes marciales: es la Compañía de Granaderos, su impecable escolta.

Al mirar ese pabellón que copia los colores del firmamento patrio, los soldados presienten que en ella se afirma 
para el futuro, el destino de ‘una nue­va y gloriosa nación’. Erguido el pecho bajo la ajustada casaca, fija la mirada, el gran cuadro es revisado por su Jefe. Después de expli­car el motivo de la formación, Belgrano hace leer en voz alta el oficio remi­tido por el gobierno (orden de jurar).

Luego, con entonación enérgica y em­pleando la fórmula reglamentaria, jura fidelidad a la Honorable Asamblea, 
haciéndolo él ante el Mayor General Díaz Vélez, quien procede en la misma forma ante Belgrano. Y no bien  recibido el juramento a los coroneles, el General se dirige al Ejército... A su última palabra sucede una delirante 
explosión de voces que responden afirmativamente a la trascendental fórmula”.

Luego Cajal detalla la última parte de la ceremonia: “Momentos después, Díaz Vélez presenta la bandera y Belgrano dice: ‘Este será el color de la divisa con que marcharán al combate los defensores de la Patria’. Y la pro­
longada quietud termina con el desfile de todos, que van a besar, uno a uno, la bandera azul y blanca...”.

El informe posterior de Belgrano a Buenos Aires señala que los soldados hicieron “las más ardientes protestas 
de morir antes de volver a ser escla­vos”. Finalmente, “por disposición del General -y así se grabó en un árbol de 
la ribera-, el río se llamaría en adelante ‘del Juramento’, pero juramento a la Asamblea, no a la bandera como se 
dice equivocadamente”, afirman los historiadores.

Nace la Bandera Nacional

Si bien es cierto que el juramento a orillas del río Pasajes fue a la Asamblea del Año XIII y no a la bandera, no es 
menos cierto que ese día, el 13 de fe­brero de 1813, nació la Bandera Nacional. Así lo afirma desde 1959, la 
Cátedra de Historia del Departamento de Humanidades de Salta (exUNT y hoy UNSa), cuando estaba a cargo del Lic. Luis Colmenares. Desde entonces se bregó insistentemente por divulgar el genuino significado de lo acontecido en el río Juramento, habiéndose llegado incluso a reconocer el lugar de la ceremonia gracias al aporte de un criollo del lugar, don Baltazar Guzmán.

Por su aporte, la Cátedra de Historia de Salta, en representación de la Universidad Nacional de Tucumán, en­ tregó a don Baltazar una medalla de plata en 1960. En 1962, la profesora Olga Chiericotti de la Cátedra de Historia de Salta, escribió una nota para El Tribuno titulada: “El 27 de Febrero de 1812”.

Allí afirma que la Bandera Nacional nació el 13 de febrero de 1813 y no el 27 de febrero de 1812. Dice así: “El primer símbolo patrio de los argenti­ nos recién existe desde el día que Belgrano izó una bandera celeste-blanca-celeste a franjas horizontales, a orillas del Río Pasaje, el 13 de febrero de 1813. En este día comienza el Ejér­cito del Norte a usarla como bandera de las Provincias Unidas. La bandera española ya había desaparecido del Fuerte de Buenos Aires, y además, la Asamblea del Año XIII no desaprobó el paso (presentación de la bandera) dado por Belgrano en el Pasaje. La bandera celeste y blanca figuró al frente del Ejército del Norte en la memo­ rable Batalla del 20 de Febrero de 1813 y, poco a poco, de todas las Provincias Unidas.

Para la profesora Olga Chiericotti -según sus argumentos de 1962-, hoy la Argentina debería estar celebrando los 200 años del nacimiento de la Ban­dera Nacional.

Los colores

Los colores celeste, blanco y celeste de la bandera nacional fueron tomados de la escarapela que, según los his­toriadores, fue utilizada por primera vez el 19 de mayo de 1810 por un grupo de mujeres que se entrevistaron con el coronel Cornelio Saavedra. No obstante, hay quienes señalan que durante las invasiones inglesas (1806-1807), los Patricios ya habían adopta­do el uso del blanco y el celeste.

Muchas teorías conviven cuando se habla de la elección de los colores de la bandera argentina. Para algunos historiadores el origen es religioso ya que eran los colores de los mantos de la Virgen María, de quien Belgrano era muy devoto. 

Otros aseguran que la elección se basó en los colores del cielo. Tampoco se debe olvidar que celeste y blanco eran los colores elegidos por la dinastía de los Borbones para la condecoración más importante que otorgaban: la Orden de Carlos III.

Acto en el Juramento para recordar dos bicentenarios

Los bicentenarios del juramento de fidelidad a la Asamblea General Constituyente y a la Bandera Nacional serán recordados hoy en la margen del río Juramento. En ese lugar, a las 10, se reunirán autoridades y vecinos para recordar esos dos hechos.

En el acto, que será encabezado por el gobernador Juan Manuel Urtubey, se destacará la presencia de unos cincuenta jinetes, integrantes de la Marcha Patriótica Permanente Martín Miguel de Gemes “Salta de pie”, que el domingo pasado partieron desde El Potrero. El grupo dejará en el lugar una placa de mármol que evoca la fecha y su importancia, como así también la figura del héroe gaucho salteño, para ser colocada al pie del busto que recuerda al general Belgrano.

Los jinetes ya hicieron paradas en Almirante Brown, Rosario de la Frontera, Metán, Río Piedras, El Galpón y Lumbreras. En todas entregaron a las autoridades comunales un manifiesto gaucho. Mañana seguirán viaje a Palomitas y el viernes llegarán a General Güemes: ese día y el sábado tiene previsto desarrollar actividades culturales en ese lugar, Campo Santo y El Bordo. La agenda de los gauchos del sur de la provincia está completa hasta el 20. El sábado participarán en Salta en una actividad que organizó el Instituto Belgraniano, tras lo cual volverán a General Gemes ya que el domingo 17 confirmaron su presencia en el fuerte de Cobos. El lunes 18 se sumarán a los festejos de la llegada del Ejército del Norte a la casona de Castañares, el martes en la plaza Belgrano dejarán otra placa de mármol y el miércoles 20 se sumarán a los actos centrales que se preparan en Capital.

sábado, 1 de enero de 2000

Algarrobo Histórico - Campo Santo

Este ejemplar característico de la zona, es uno de los tantos que existen en nuestro País, que son considerados “Árboles Históricos”, al ser los escogidos por los próceres patrios.
Según la traducción cuenta que bajo su sombra descansó el General Belgrano estuvo en Campo Santo en tres oportunidades; en 1.812 reorganizando su Ejército para marchar a Jujuy, en este mismo año recorre tierras camposanteñas durante el “Éxodo” que realiza desde Jujuy hacia el sur, y en 1.813 cuando desde Tucumán avanza hacia la ciudad de Salta a la “Batalla del 20 de Febrero”.
También en el mismo fue amarrada Doña Gertrudis Medeiros de Cornejo, cuando fue tomada prisionera por los realistas por haber colaborado con los patriotas. Después del desastre de Huaqui, en Junio de 1.811, la noticia del avance realista tras las derrotas fuerzas patriotas y la inminente llegada del Ejército español sobre Campo Santo, produjo tal impresión en el Coronel Fernández Cornejo que le causó la muerte instantáneamente.
A pesar de la irreparable pérdida de su esposo, aquella aliente mujer se armó de coraje y enfrentó al enemigo con la peonada, pero la superioridad numérica y el poderío de armamento la vencieron y tomada prisionera, saquearon su casa, incautaron los cañaverales no dejando nada de pie.
Recién después de la Batalla de Salta, fue liberada de su prisión y puesta en libertad.
Al año siguiente al producirse una nueva invasión realista, ésta valiente salteña organizó a su peonada para resistir al enemigo, siendo vencida nuevamente.
Tomada prisionera, cargada de cadenas y caminando a pie, los realistas la condujeron hasta la ciudad de Jujuy, mientras su hacienda de Campo Santo era otra vez saqueada y asolada.
Pese a su delicada situación, esta indómita mujer se las ingeniaba para enviar desde Jujuy informes secretos al General Güemes comunicación de los movimientos de los realistas. Pero estos conducirla hasta el famoso “Socabón de Potosi”, mas ella logró fugarse desde su celda de prisión en Jujuy antes de que sus captores pudieran concretar el plan. Recuperada su libertad se trasladó en 1.817 a Tucumán.
A pesar de las gestiones del General Belgrano y General Güemes ante el Gobierno de Buenos Aires para que recompensara a esta heroína salteña, nada hicieron las autoridades centrales por ella, dejándola morir pobre y abandonada.
Fuente: EL Portal de Salta

Fuerte de Cobos

El fuerte de Cobos (24°44′12″S 65°5′38″O), cuyo nombre original es Nuestra Señora de Santa Ana, es una fortificación conservada como monumento histórico nacional1 ubicada en el municipio de Campo Santo, en las cercanías de la localidad de Cobos del departamento General Güemes de la provincia de Salta, Argentina. Su función fue la de ser un puesto de avanzada, vigilancia y protección de la ciudad de Salta contra el ataque de los indígenas del Gran Chaco.
---------------------------------------------------------------------------------------
Ubicación:
El fuerte de Cobos se encuentra a una altitud de 807 msnm en un área rural del valle de Siancas, 600 metros al oeste de la localidad de Cobos, con la cual está comunicado por un camino. Unos 2000 metros al norte del fuerte corre el río Mojotoro, mientras que a unos 800 metros al sur lo hace la ruta nacional N.° 9.
La ubicación del fuerte corresponde al punto en donde el Camino Real proveniente de San Miguel de Tucumán, se bifurcaba en un ramal hacia la ciudad de Salta y otro hacia San Salvador de Jujuy. En la carrera de postas se hallaba al noreste de la posta de Cabeza de Buey. La estratégica ubicación del fuerte en una suave ladera que domina una llanura, permitía cerrar el acceso al valle de Lerma por el este, controlando las cabeceras orientales de las quebradas del Mojotoro y de la Orqueta que comunican con la ciudad de Salta.
---------------------------------------------------------------------------------------
Estructura:
El fuerte fue construido en adobe, conformando sus muros perimetrales un cuadrado de 100 metros por lado, orientándose uno de sus vértices en dirección nor noreste. En dos de sus vértices opuestos se hallaban baluartes defensivos, estando la puerta de acceso en el vértice ubicado hacia el oriente. En el centro del cuadrado se encuentra una edificación de dos pisos con balcones que permiten la visualización del terreno circundante. El techo es de cañizo y de barro.2
---------------------------------------------------------------------------------------
História
El establecimiento de colonos españoles en el valle de Siancas se produjo con seguridad al año siguiente de la fundación de la ciudad de Salta en 1582 debido al otorgamiento de mercedes de tierra, sin embargo, algunos historiadores creen que el gobernador Gonzalo de Abreu y Figueroa fundó una ciudad denominada San Clemente de la Nueva Sevilla un año antes en el sitio de Cobos,3 y que fue trasladada y renombrada por Hernando de Lerma para fundar la ciudad de Salta.4En el lugar fue establecido un puesto de avanzada que debido a los ataques de los indígenas el gobernador del Tucumán Tomás Félix de Argandoña decidió transformar en fuerte. La fundación fue realizada el 26 de agosto de 1690 por el teniente gobernador de Salta, Diego Diez Gómez.
En 1733 la edificación fue reconstruida por el gobernador Juan de Armasa y Arregui, hecho que quedó registrado en el dintel de acceso al fuerte:5
Año D este fuerte lo hiso el S. S. Dn. Jn de arman 1.733 so y aregi sie Do Gor y Capitán Gel.
El mismo gobernador ordenó construir un oratorio en el fuerte con la intención de trasladar allí a la capilla de Nuestra Señora de la Candelaria que estaba muy deteriorada en la hacienda de La Viña, ubicada a 2 leguas, pero no fue autorizado.
En 1772 fue creado un regimiento de milicias para guarnecer el fuerte de Cobos, llamado 2° de Caballería, siendo su coronel Antonio Figueroa.6
En 1772 fue establecida una posta en el fuerte, por el visitador de correos Alonso Carrió de la Vandera,7 quien recorrió y estableció la carrera de postas entre Buenos Aires y Lima. Carrió de la Vandera viajaba con el indígena cuzqueño Calixto Bustamante Carlos, a quien se atribuye el pseudónimo de Concolorcorvo, que es la firma con la que se editó el libro El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires hasta Lima, publicado en 1773 y en el cual se dice que la casa del fuerte estaba tan arruinada, que costaba subir la escalera. Concolorcorvo dice que el fuerte entonces era propiedad y vivienda familiar de Rosalía Martínez y de su esposo Francisco Xavier de Olivares.8
En septiembre de 1775 una gran invasión indígena destruyó e incendió el fuerte junto con los de Balbuena y San José.9
El fuerte de Cobos fue escenario de la guerra de la Independencia Argentina, durante la retirada del Ejército Auxiliar del Perú (o del Norte) que siguió a la segunda expedición auxiliadora al Alto Perú, el fuerte fue una de las paradas del Éxodo Jujeño. Allí, el 26 de agosto de 1812 la retaguardia del ejército que cubría la retirada de los jujeños, al mando de Eustoquio Díaz Vélez, fue desalojada por la vanguardia realista al mando del coronel Agustín Huici.
Cuando luego de triunfar en la batalla de Tucumán, Manuel Belgrano revirtió el movimiento retrógrado del ejército auxiliar, el comandante realista Pío Tristán retrocedió con sus fuerzas derrotadas hasta Cobos, para posteriormente dejar allí una guarnición menor y situarse en Salta. El virrey del Perú, Fernando de Abascal y Sousa, había ordenado la reconstrucción del fuerte y el establecimiento de una guarnición reforzada en él, pero Tristán no lo creyó necesario pensando que Belgrano no podía avanzar en temporada de lluvias. Tras dos meses de marcha cruzando lodazales y ríos desbordados, Belgrano recuperó en un ataque por sorpresa el fuerte de Cobos el 14 de febrero de 1813, poco antes de la batalla de Salta, quedando algunos realistas muertos y heridos. Una partida de exploración realista logró avistar al ejército a último momento y llevar la alarma a la ciudad de Salta junto con los que lograron huir.
A principios de 1814 el general realista Juan Ramírez Orozco volvió a ocupar el fuerte de Cobos.10
Durante la Guerra Gaucha las milicias de Martín Miguel de Güemes tuvieron algunos encuentros con los realistas en esta zona, que fue utilizada como campamento por Güemes. Allí se entrevistó con el director supremo Juan Martín de Pueyrredón el 15 de junio de 1816, quien le confió la defensa de la frontera norte y al día siguiente ordenó desde allí aJosé Rondeau que se dirigiera con todo el ejército a Tucumán.11
En 1841 Juan Lavalle descansó en el fuerte de Cobos durante la retirada que finalizó con su muerte en Jujuy.
Fue donado al Estado nacional por la empresa Cornejo Linares.12 El 14 de julio de 1941 fue declarado por decreto N.° 95687 como monumento histórico nacional.13
---------------------------------------------------------------------------------------